martes, 29 de noviembre de 2011

¡Que Arte! Los Moroneros a las Tablas.

Hola, estoy por aquí de nuevo para contarles una linda vivencia ,haber estado en Morón de la Frontera/Sevilla, fue algo muy bueno, viajar para encontrar a un gran grupo humano, fue muy especial,recuerdo a mis abuelitos y a las personas que les di mi cariño y mi tiempo por motivos distintos.

Viaje desde Cádiz hasta Morón de la frontera, para estar con las personas de la tercera edad, este grupo humano tan alegre, cariñoso ,acogedor ,me hicieron pasar lindos momentos, pues estuve allí porque han formado un grupo teatral amateur y de verdad lo hacen muy bien para no tener formación  y, yo estaba allí dándome un lujo ,ver esas ganas de expresar, contemplaba su trabajo, las ganas de ensayar ,solo tuve que darles nuevas ideas de expresión y de relacionarse con el publico, Algo muy curioso, les veía que ellos querían recibir muchos aplausos, del público y ¡les entiendo!, se querían sentirse  importantes, darle la vuelta a la vida y demostrar que ellos se siguen sintiendo bien a pesar de sus limitaciones.
Ellos me decían que querían una persona como yo, que les ayudara y me llenaban de orgullo ,saber que te necesitan, y saben ;tuve que coordinar mi tiempo para estar con estas personas, me llenaron de besos, de abrazos, que bien me sentía, a veces nos hace falta un abrazo y darle a la persona que queremos, ¡esa fue mi misión por allí! , recuerdo que al final de los ensayos se ponían a cantar sevillana y ha bailar, me sentía tan alegre de ver todo esto y ,yo allí bailando jijiji, recordando a mis abuelitos y a todas las personas que conocí y que ya no están en mi presente.

Y te digo mi lindo Cristo de la Humildad, sigue dándome tiempo, que lo sabre compartir con las personas que me necesitan, esa sonrisa que llevo es todo lo que puedo ofrecer ,dame lo que necesito ¡No te olvides de mi!.
¡El tiempo pasa! Y, me lleno de lindas vivencias ,he recorrido las calles de tantos pueblos siempre pensando lo que toca vivir hoy, contigo donde vaya siempre estarás conmigo.





Aquí estoy con una de mis lindas abuelitas, cada vez que entraba a la panadería me la encontraba.Y eso que a mi no me gusta comer mucho pan, pero cuando nos veíamos nos echábamos a la conversa. “Que Linda Abuelita”.